En situaciones desesperadas, medidas desesperadas, y estar
en el hospital con puntos en la cabeza y sin salida me desespera bastante. Así
que entro en una aplicación de citas, buscando a un chico dispuesto a fingir
ser mi novio para poder escapar de esta pesadilla carísima.
Pero, ¿qué obtengo?
Acusado de ser prostituta. ¡Menudo desperdicio de minutos de teléfono!
Como el plan A no funcionó, pasé al plan B: escapar. Pero, en mi camino hacia
la libertad, casi me golpea un hombre vestido completamente de negro con los
ojos más azules que jamás haya visto.
Cuando finge ser mi novio, me quedo impactado. Y aún más impactado cuando
descubro que es el tipo maleducado de la aplicación.
Resulta que no solo es grosero, sino también mandón, irritable y no para de
llamarme un Peligro andante. De todas formas, le sigo el juego, pensando que
podré deshacerme de él en cuanto tenga tiempo libre.
Excepto que eso no sucede.
Termino volviendo a su casa, comiendo sopa e intentando con todas mis fuerzas
no enamorarme.
Entonces entran a robar en mi apartamento y salgo corriendo para salvar mi
vida, confundido, herido y sin ningún otro lugar adonde ir. Kieran jura
protegerme, algo que parece más que capaz de hacer. Lo cual es un poco extraño
para un agente inmobiliario, ¿no?
A medida que la amenaza a mi vida se intensifica, empiezo a preguntarme si
llegaré a mi próximo cumpleaños y, lo que es más importante, si confiar en
Kieran es el peligro más mortal de todos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario