Desde el día en que me dejaron en la puerta de su familia
hambriento, sucio y desgarrado, la he deseado.
Pero manchar su perfecta piel con mi toque negro sería un pecado.
Así que hice un pacto conmigo mismo...Nunca tocar a Nicole Palmer.
Sin embargo, cuando vuelve a casa de la universidad, es diferente, y no estoy
seguro de poder confiar en mí mismo para mantener mi pacto. No puedo someterme
a su tentación, no importa cuán dulcemente lo suplique, porque ella es la niña
dorada y yo la oveja negra.

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