Durante mucho tiempo, había sido un peón entre dos imperios
construidos sobre sangre.
Me habían prometido a Matteo, quien se suponía que sería mi futuro.
Pero fue su hermano quien me arruinó.
Adrian Salvatore, imprudente, despiadado, tallado en pecado y maldad.
El hermano que nadie se atrevía a controlar. El que me miraba como si siempre
hubiera estado destinada a ser… suya.
Me robó mi primer beso bajo la luz de la luna, justo en mi fiesta de
compromiso, y nunca se detuvo. Ni cuando supliqué. Ni cuando amenacé.
Hasta una noche…
Un error. Un momento imperdonable que destrozó todo lo que me criaron para
proteger. Mi modestia, mi virtud, el honor de mi familia.
De alguna manera me encontré atada a Adrian de formas que nunca quise.
Pero él no creía en el amor.
Todo lo que había hecho alguna vez estaba impulsado por la venganza.
Adrian no iba a protegerme.
En vez de eso, había prometido destruirme.
En algún punto entre el odio y el miedo surgió una obsesión imprudente, y con
esa obsesión llegó más destrucción.
Estábamos condenados los dos, pero solo uno de nosotros sobreviviría al
monstruo en el que nos habíamos convertido.
.png)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario