Recuerda que la vida es un bonito regalo que no se debe
desperdiciar. Porque cada segundo sin ser feliz, es un segundo perdido.
Briseida (Bris) y Álvaro se conocieron de niños, y junto con Peny, la hermana
de Bris, y Andrea, el hermano de Álvaro, compartieron las mejores vacaciones de
verano. Ibiza fue testigo de sus travesuras y del amor, tan mágico como
inevitable, que nació entre los dos.
Sin embargo, muy pronto, demasiado, el destino enseñó sus malas cartas y a Bris
le enseñó que debía centrarse en el presente. Su positividad y sus ganas de
vivir le hicieron convertirse en una mujer fuerte, pero la maldad de la madre y
abuela de Álvaro le rompió el corazón. Sin embargo, cuando el amor es
verdadero, tiene la costumbre de buscar la manera de sobrevivir incluso en las
circunstancias más desafortunadas.