Danielle Steel vuelve con la historia de una mujer que,
tras veinticinco años de matrimonio ve su vida desmoronarse, pero encuentra el
valor para empezar de nuevo.
Oona Kelly Webster tiene mucho que agradecer. Es una mujer impresionante,
pelirroja y de ojos verdes, tiene una familia maravillosa y un trabajo que
adora como editora de una prestigiosa editorial. Para celebrar sus bodas de
plata, ella y su esposo, Charles, planean un viaje a Francia. Pero entonces
Charles confiesa que lleva un año viviendo una aventura y deja a Oona por su
joven amante, un hombre.
Aunque destrozada, Oona decide viajar a Francia sin Charles. Llega a un
encantador pueblo a una hora de París y se instala en la casa que ha alquilado,
La Belle Florence, llamada así por la amante del rey para quien fue construida.
Cuando parece que empieza a recuperarse recibe un nuevo golpe: la fusión de su
empresa la dejará sin trabajo.
Oona siente que su vida se desmorona, en cuestión de meses ha perdido a su
compañero, al padre de sus hijos, y su trabajo. Lo único que la anima es que
puede quedarse en Francia, donde la vida sencilla en un entorno hermoso
comienza a sanarla poco a poco, al igual que la compañía del perrito blanco que
rescata y de su amable vecino, oriundo de Trinidad, quien la deleita con su
franqueza y calidez.