El mercado de novias les ofrece una opción a las mujeres. Yo llegué decidida a elegir a alguien... soportable. No a alguien aterrador. No a alguien que deseara.
En Alia Terra, los monstruos gobiernan. Y para una mujer rota, sin pareja
asignada como yo, la única salida era subastarme... y rezar por no
arrepentirme.
Pero cuando empezó la puja, no fue el mercader baboso ni el aristócrata de
cuatro brazos quien me hizo arder la sangre.
Fue la sombra al fondo del almacén. Enorme. Inmóvil. Observando.
Cuando habló, los demás callaron.
Y cuando me ganó, supe que había cometido un error.
Porque Kiakoa no es solo un monstruo. Es un cazador de dolor. Se alimenta de la
agonía. Nació para destruir. Y, de algún modo, es suave conmigo.
Hasta que deja de serlo.
Hasta que me toca como si necesitara mi cuerpo para seguir respirando. Hasta
que empiezo a ansiar el calor de su piel y la violencia de su voz. Hasta que
entiendo…
No va a romperme.
Va a destruirme.
%20-%20Lia%20Frost.png)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario