«Eres mía, Datura. Mente, cuerpo y alma. Y algún día te darás cuenta de que yo
también soy tuyo.»
Me enviaron a Arizona para casarme con un desconocido.
Una alianza. Un contrato. Una vida decidida por mí antes de que yo pudiera
opinar. Llegué vigilada, observada y sometida, contando los días hasta que me
entregarían a un hombre al que nunca había conocido.
Entonces apareció él.
Callado. Atento. Un guardia asignado para protegerme. Se suponía que no debía
verme como lo hacía… ni tocarme como lo hacía. Me hacía sentir valiente en
lugar de atrapada. Deseada en lugar de negociada. Con él, no era una moneda de
cambio ni una futura esposa.
Era solo una chica que se enamoraba por primera vez.
Le di todo.
Mi confianza.
Mi corazón.
Mi cuerpo.
Solo que no sabía que él acabaría siendo el monstruo que me lo robaría todo.
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