Ryder, Garrett, Kenzo y Diesel son los Viper.
Controlan la ciudad y a todos sus habitantes. Sus negocios resultan tan
sórdidos como ellos mismos, y su reputación es suficiente para doblegar a un
hombre adulto y obligarlo a suplicar clemencia. No son personas con las que se
pueda jugar, pero mi padre lo hizo, contrajo una deuda con ellos y luego me
vendió para cubrir las pérdidas.
Sí, me vendió.
Ahora soy suya.
Soy suya en todos los sentidos de la palabra. Pero jamás he sido dócil ni
sumisa, aunque estos hombres me miran con deseo y sus manos llenas de
cicatrices y manchadas de sangre me sujetan con fuerza. Quieren todo lo que
soy, todo lo que puedo dar, y no pararán hasta conseguirlo. Sin embargo, pueden
poseer mi cuerpo, pero nunca tendrán mi corazón.
Voy a hacer que se arrepientan del día en que me secuestraron.
Soy una chica, pero también muerdo.

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