Como una mezcla entre Cariño, cuanto te odio y La Proposición ,
si el multimillonario antipático con el que has tenido un rollo de una noche
presidiera un imperio de aviones privados de lujo, te hiciera ghosting , y se
convirtiera en una pesadilla de relaciones públicas a 12 000 metros.
Hace meses, tuve una apasionada noche de amor con Harrison Ashford: director
ejecutivo, tentación vestida con traje de diseño y señal de peligro andante. Es
posible que sea el hombre más gruñón sobre la faz de la tierra. Imagínate una
mirada ardiente que destila sarcasmo, y la capacidad emocional de un pedrusco.
Pero desapareció tan rápido, que me dio vueltas la cabeza.
Al cabo de un tiempo, nuestros caminos se volvieron a cruzar en un aeropuerto,
justo después de que él se volviera viral por hablar mal de Scarlet Rush, la
cantante favorita de América y la estrella del pop más adorada del mundo

No hay comentarios.:
Publicar un comentario