Ella sabía que
podría perderse.
Él tenía claro que
acercarse a ella ponía en riesgo lo único que siempre había deseado.
«No creo que estés
rota, y si lo estuvieras, pondría a tu disposición todo el oro del mundo para
que volvieras a unir tus piezas».

No hay comentarios.:
Publicar un comentario