Ella quiere morir. Él se muere por vivir.
Tengo veintiséis años y quiero morir. No es la primera vez que intento ponerle
fin a todo, pero cuando despierto en una cama de hospital junto a mi hermano,
sé que esta vez es diferente. Aceptar ingresar en Harlow Sanctum es mi única
alternativa. Sus métodos son poco convencionales y tu compañero de habitación
es tu opuesto.
Ahí conozco a Liam, un hombre de ojos crueles y sentido del humor oscuro. Él es
el mío. Y, por alguna extraña razón, ambos parecemos orbitar hacia el otro.
Como una pulsión enfermiza… más aún que nosotros.
Yo deseo morir, Liam ansía sentirse vivo.
¿Pueden dos almas perdidas como nosotros sanarse mutuamente?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario