Si tu ex no puede cruzar la meta contigo, es muy probable
que su padre sí pueda...
Siempre he sido «demasiado». Demasiado sensible. Demasiado exigente. Demasiado
torpe. Demasiado dramática. Como resultado, he dominado el arte de disimular.
Pero eso no impide que Alaric Steele logre verme de verdad cuando me encuentra
tendida boca arriba en su entrada, en medio de una crisis nerviosa.
Como director de equipo de Granata Racing, Alaric es la personificación del
control. Es casi veinte años mayor que yo y resulta ser el padre de mi exnovio.
Por pura desesperación, acepto un nuevo trabajo en Granata.
Lo que significa que Alaric también es mi nuevo jefe.
La parte más sorprendente de mi trabajo en la Fórmula 1 no es el intenso
calendario de viajes ni el miedo a ver a mi ex por el paddock: es navegar por
los encuentros sorpresivos y las citas secretas que lanzan a Alaric y a mí a un
romance prohibido a alta velocidad que ninguno de los dos vio venir.
Pero con la carrera de Alaric en la cuerda floja, y mi miedo a ser demasiado
volviéndose más fuerte cada día, ¿vale la pena el riesgo de estrellarse y arder
por enamorarme del padre de mi exnovio?

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