Corie.
Knox Beckett es la definición de “rompecorazones con casco”. También es el
mejor amigo de mi hermano... y está tan fuera de mi alcance que resulta intocable.
Pero unas miradas furtivas se convierten en un reencuentro inesperado que nos
descoloca a ambos.
Las reglas eran claras. Solo decidimos no seguirlas.
Nos ocultamos, en un juego de engaños, nos enredamos en la intimidad, fingiendo
que esta trampa no puede explotar nuestra vida en mil pedazos.
Knox se ha metido bajo mi piel, y se está abriendo camino directo a mi corazón.
Esté lista o no, es hora de hacer la jugada.
Knox.
Es la última chica que debería desear: la hermana de mi mejor amigo. Pero ya no
es una niña. Está hecha toda una mujer... y me está mirando como si supiera
exactamente lo que quiere.
El segundo en que Corie choca conmigo, con ese bikini diminuto y su piel
bronceada, sé que estoy perdido.
No debería mirar. Y mucho menos tocar. Pero mis manos ya están en su cintura, y
si me quedo un segundo más, haré algo de lo que podríamos arrepentirnos.
Lo que hago es aún peor: la ayudo a conseguir un trabajo en el equipo. Mi
equipo.
Se ha instalado en mi mente, en mi camino, y ya no puedo sacarla. Mi autocontrol
es una infracción que el destino está a punto de cobrarse. Porque Corie es más
que una simple prohibición; es la línea que juré no cruzar, y me estoy lanzando
hacia ella sin mirar atrás.
Arriesgaría la temporada, y toda mi carrera, solo por ella. Solo por hacer la
jugada.
%20-%20Kaylee%20Ryan.png)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario