Mi nombre es Lucas y vengo a demostrar que los hombres tenemos sensibilidad,
que los desprecios nos duelen y que los detalles también importan.
Sé que este tipo de historias suelen contarlas las chicas. Quizá sea un
estereotipo o quizá se piense que los hombres tenemos el corazón de piedra,
pero nada más lejos de la realidad.
¿Podré encontrar a alguien que me valore como merezco? ¿Seré capaz de vivir una
historia de amor sana? ¿Me recuperaré de todo el daño que me han hecho?
Os invito a que me acompañéis en esta, mi historia, donde encontraréis momentos
de dolor y de tensión, pero también de amor y de risas, porque en esta vida
nada es solo blanco o negro, sino que pasamos por una amplia gama de colores.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario